Mientras el mundo se pone turbio, las empresas de viajes siguen metiendo plata en IA: El caso de Sabre

Los principales temores económicos y geopolíticos que preocupan a los ejecutivos del sector de viajes, según los datos de Sabre

Un estudio de Sabre con más de 140 ejecutivos de aerolíneas, agencias y hoteles muestra que solo el 17% está recortando inversión en tecnología. La mayoría está protegiendo sus planes y una cuarta parte los está acelerando.

Cuando la economía se pone turbia, lo primero que uno espera es que las empresas aprieten el freno y guarden la plata, pero en el sector de viajes está pasando algo distinto: un estudio de Sabre con más de 140 ejecutivos de aerolíneas, agencias y hoteles encontró que solo el 17% está recortando inversión en tecnología, mientras el 41% mantiene su hoja de ruta intacta y el 27% la está acelerando.

O sea que la respuesta dominante no es retroceder, es moverse con disciplina, y a eso Sabre le puso un nombre: modo protección, así más o menos…

La inversión no se detiene, se reordena

Lo que muestra la investigación, hecha en junio de 2026 y cruzada con análisis macroeconómico de Cantor Fitzgerald, es que las empresas no están parando la inversión, la están reordenando.

En vez de arrancar con la transformación grande y de largo plazo, están priorizando lo que da retorno rápido, y ahí se ve hacia dónde va la plata: el 70% está invirtiendo en herramientas y flujos de trabajo para su gente, el 63% en reducción de costos y automatización, y el 40% en datos y analítica. Shawn Williams, vicepresidente ejecutivo y chief operating officer de Sabre, lo puso así:

«Esto no es una señal de que la industria haya abandonado la IA como palanca de crecimiento. Refleja algo más práctico: las empresas no están abandonando sus hojas de ruta, están tomando decisiones más afiladas sobre qué inversiones entregan valor ahora».

Evitando la inestabilidad geopolítica

La mayor preocupación del sector es la inestabilidad geopolítica, que tres de cada cuatro encuestados pusieron como su primer temor, aunque cada uno la sufre distinto.

Para las aerolíneas, por ejemplo, se traduce en incertidumbre de rutas y políticas corporativas más estrictas, para las agencias en tiempos de reserva impredecibles y clientes que se comprometen menos, y para los hoteles en presión sobre el negocio de grupos, el segmento MICE y la demanda internacional.

Detrás de esto aparece la confianza del consumidor como segunda preocupación, y ahí el hallazgo es interesante porque no está matando la demanda, la está partiendo en dos: el viajero que tiene platica sigue gastando en viajes premium e internacionales, mientras el que cuida su billete elige opciones más modestas y busca durante más tiempo antes de decidir.

Continúa la demanda de servicios personalizados

Ese tiempito extra de búsqueda tiene un costo real, porque mantener inventario mientras alguien compara y compara lo terminan pagando proveedores y vendedores…. mejor dicho.

Hay otro dato que rompe el estereotipo de un sector deprimido, y es que dos tercios de los ejecutivos, el 66%, se sienten confiados sobre los próximos 12 meses, y en las agencias de viajes esa confianza sube al 73%, lo que sugiere que la demanda por servicios especializados aguantó mejor de lo que se esperaba.

Y hay un cambio de fondo en la estrategia comercial que vale la pena mirar con mas calma, porque la investigación señala que las empresas están dejando de perseguir volumen para concentrarse en el valor y la rentabilidad de las reservas que ya captan. No es que quieran vender menos, sino que quieren que cada reserva deje más, y eso cambia la lógica de inversión casi por completo.

El asunto cambia cuando uno mira la cadena completa, porque si la mayoría está priorizando eficiencia interna y retorno rápido, lo que se viene no es un frenazo tecnológico sino una carrera por hacer más con menos gente y mejor margen. Shawn Williams lo cerró con una frase que resume la postura: «Las empresas que salgan adelante no serán las que esperaron a que se despeje la niebla, serán las que aprendieron a moverse con confianza a través de ella».

El que espere a que el panorama se aclare, probablemente llegue tarde.

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