Mientras la demanda mundial de pasajeros aéreos cayó 1,7% en junio, las aerolíneas de Latinoamérica registraron un crecimiento de 3,5% en el tráfico internacional, aunque con una capacidad que aumentó todavía más rápido.
El tráfico aéreo mundial atraviesa un momento de enfriamiento, pero Latinoamérica está mostrando un comportamiento diferente. En junio, la demanda global de pasajeros cayó 1,7% frente al mismo mes de 2025, mientras las aerolíneas latinoamericanas aumentaron 3,5% su tráfico internacional, según la IATA.
El contraste es importante para la región.
A nivel mundial, la capacidad cayó 1,3% y el factor de ocupación se ubicó en 84,2%. En Latinoamérica, en cambio, las aerolíneas incrementaron su capacidad internacional 6,3%, muy por encima del crecimiento de la demanda.
Eso llevó el factor de ocupación regional a 81,6%, 2,2 puntos porcentuales menos que un año atrás. Es decir: hay crecimiento, pero las aerolíneas están poniendo más asientos de los que el mercado está absorbiendo.
Latinoamérica todavía tiene espacio para crecer
El comportamiento regional contrasta con mercados importantes como Norteamérica, donde la demanda internacional cayó 1%, y Asia-Pacífico, que apenas creció 0,4%.
En Europa, el tráfico internacional aumentó 1,5%, mientras África registró un crecimiento de 6,7%.
La región latinoamericana, por tanto, conserva una dinámica positiva en un escenario global mucho más desigual.
Además, el dato de junio llega después de un mayo todavía más fuerte: entonces las aerolíneas latinoamericanas habían aumentado 10,5% su demanda internacional, con una capacidad 9% mayor.
La desaceleración de junio no elimina el crecimiento, pero sí muestra que el mercado empieza a exigir una mayor precisión entre oferta y demanda.
Brasil ofrece una señal diferente
El mercado doméstico latinoamericano tampoco es homogéneo.
Mientras la demanda doméstica mundial cayó 3%, Brasil fue el único de los grandes mercados analizados por IATA que registró crecimiento, con un aumento de 0,9% en junio.
Sin embargo, su capacidad creció 4%, provocando una reducción de 2,5 puntos porcentuales en el factor de ocupación, hasta 80,2%.
La lectura es similar a la del mercado internacional regional: existe demanda, pero el desafío está en calibrar mejor la capacidad.
El combustible vuelve a entrar en la estrategia
IATA atribuye parte de la debilidad mundial a los precios más altos del combustible, además de las disrupciones asociadas al conflicto en Medio Oriente.
Willie Walsh, director general de IATA, señaló:
“La demanda mundial de viajes aéreos cayó 1,7% en junio frente a 2025. Esto se debe en gran medida a las caídas de los mercados domésticos de China, Estados Unidos y Japón, y a una demanda internacional débil, aunque en recuperación, de las aerolíneas de Medio Oriente.”
Y agregó que la estabilización de la situación en Medio Oriente y la normalización del suministro de petróleo mejorarían las perspectivas de las aerolíneas y las economías.
Para Latinoamérica, el escenario deja una señal estratégica: el mercado todavía crece, pero ya no basta con agregar capacidad.
Las aerolíneas tendrán que decidir dónde poner nuevos vuelos, qué mercados tienen suficiente demanda y cómo proteger sus factores de ocupación frente a mayores costos operativos.
La propia IATA proyectaba en junio un crecimiento de 5% para el tráfico latinoamericano durante 2026, apoyado en la relativa resiliencia de las economías de la región.
El dato de junio sugiere que esa expansión todavía tiene espacio, pero será más selectiva.




