De la semana dura al Rey de Reyes: Mar de Acordeones homenajea a Iván Villazón y Santa Marta sale a la calle

Qué novedades trae este año la celebración especial del Festival Vallenato Mar de Acordeones frente al mar

¿Te imaginas un Rey de Reyes coronado frente al mar, con el canto y el acordeón mezclándose con las olas? Pues eso es exactamente lo que va a pasar en Santa Marta, pues del 8 al 11 de octubre, el Festival Vallenato Mar de Acordeones celebrará su edición número 30, y lo hará con un homenaje a uno de los grandes: Iván Villazón, el “Tenor del Vallenato”. La cita es en El Rodadero, ese rincón donde el vallenato y la brisa siempre conjugan.

Iván Villazón no es un homenajeado cualquiera, el hombre lleva más de cuatro décadas subido a los escenarios, y en 2024 celebró sus 40 años de carrera con un Grammy Latino en el radar. “No soñé con esto, pero lo estoy viviendo al 100%”, dijo cuando lo homenajearon en el Festival de la Leyenda Vallenata. Ahora le toca en Santa Marta, donde el 7 de octubre se le rendirá un tributo en el Teatro Santa Marta con un recorrido por su vida y obra. Al día siguiente, arrancan las competencias.

Iván Villazón no es un homenajeado cualquiera: El hombre lleva más de cuatro décadas subido a los escenarios, y su voz es de esas que no necesitan presentación. Le dicen “La Voz Tenor del Vallenato” por algo; su repertorio es una biblioteca de éxitos que la gente se sabe de memoria: “El arco iris”, esa pieza clásica de Rafael Escalona que marcó su debut y lo consagró como intérprete de respeto; “Cuando quieras quiero”, “Mi alma en pleno”, “Eres todo”, “Me quedo con tus besos”, “El pechiche”, “Cómo te pago”, “De amanecida”. Son canciones que suenan en las emisoras, en las parrandas y en los celulares de cualquier amante del vallenato.

Y es que Villazón no solo es voz. Es un juglar que ha sabido navegar entre la tradición y la modernidad. En 2024 lanzó “Apagando focos”, un tema que se convirtió en himno de protesta en el Caribe por los altos costos de la energía. Ahí demostró que el vallenato no solo canta amores y despechos: también puede incomodar y decir verdades. Por eso el homenaje en Santa Marta no es solo un reconocimiento a su música, sino a su capacidad de mantenerse vigente sin traicionar la esencia.

Pasemos al festival. En 1997, el Liceo Versalles creó el “Festival Descubriendo Talentos” para que los pelados mostraran su talento con el acordeón. Veintinueve ediciones después, aquello mutó en una fundación, cambió de nombre a “Indio Tayrona” y en 2017 adoptó la marca que hoy retumba en la costa: Mar de Acordeones. El año pasado, según el Observatorio de Estudios Económicos y Culturales de Santa Marta, el evento movió $460.500.000 y generó 140 empleos entre directos e indirectos.

Pero volvamos a Villazón, porque su presencia en esta edición 30 no es un adorno. El festival quiere que su legado sirva de puente entre los que ya están y los que vienen. Durante el homenaje del 7 de octubre en el Teatro Santa Marta, el artista compartirá escenario con figuras tales como el Rey Vallenato Javier Matta y los cantantes El Bola Corrales y Pillao Rodríguez. Será una noche para recorrer su vida y obra, pero también para que las nuevas generaciones entiendan de dónde viene el vallenato que hoy suena en Spotify.

El cartel de este año incluye competencias de acordeonero profesional, aficionado, canción inédita y Rey de Reyes en la modalidad de voz. Las inscripciones están abiertas hasta el 26 de septiembre en la página oficial, y las rondas arrancan el jueves 8 de octubre en El Rodadero, con desfile y caravana incluidos. La final de profesionales y el Rey de Reyes se vivirán el domingo 11, con un show de cierre que promete cerrar la historia por lo alto.

Pero este año el festival no es solo fiesta: es un acto de resiliencia. Santa Marta viene de una semana dura, de esas que nadie quiere repetir. El orden público se quebró, los hoteles vieron caer la ocupación, los comercios bajaron la santamaría y en las calles se respiró ese miedo que espanta al turista. Aquí no nos vamos a quedar sentados esperando a que alguien venga a levantarnos. Hay que levantarnos, hay que salir, hay que volver a llenar El Rodadero, las terrazas y los hoteles. Y qué mejor excusa que 30 años de acordeón, un homenaje a Villazón y un Rey de Reyes coronado frente al mar.

Aquí confieso que cuando vi que el festival cumplía 30 años, me tocó buscar en Google si todavía existía el Liceo Versalles. Y mira que sí, ahí sigue, aunque el festival ya no sea su hijo. La historia continúa, como dice el lema de esta edición.

Ajá y tú, ¿ya tienes plan para octubre? Porque Santa Marta tiene su festival, y este año sopla 30 velas con acordeón incluido.

Esta semana

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