Bogotá pierde 10,1% de ingresos hoteleros y 7,3% de empleo, según DANE

Ingresos hoteleros en Bogotá: la caída que se repite mes a mes.

Un hotelero bogotano me contaba la semana pasada que sigue viendo gente de traje en el lobby, pero que la cuenta promedio le da más baja que hace un año. El reporte del DANE de agosto de 2026 parece confirmar esa sensación: los ingresos reales de los hoteles de la capital cayeron 10,1% frente al mismo mes de 2025, y el personal ocupado bajó 7,3%.

El boletín señala a Bogotá como uno de los principales aportes negativos al total nacional, que ese mes registró -11,8% en ingresos y -6,0% en empleo.

Lo que dice el documento del Dane es que el viajero de negocios no ha desaparecido, porque sigue siendo el principal motivo de viaje en la ciudad con 30,7 puntos de la ocupación, pero está llenando menos cuartos. La ocupación de Bogotá fue de 57,5% en agosto, frente a 59,2% un año antes, y en lo que va del año la caída de ingresos reales es de 8,4%, de modo que no parece un mal mes aislado.

Ingresos hoteleros en Bogotá: -10,1% y tarifas de sencilla a la baja

Piense en el viajero que llega solo, con maleta pequeña y agenda llena: ese es el que casi siempre duerme en habitación sencilla, y es justo el cuarto que los hoteles de Bogotá están abaratando. La tarifa de la sencilla bajó 2,7% en el año y otro 2,4% frente a julio, mientras la doble subió 1,3% y se quedó igual en el mes, de modo que el ajuste de precio está concentrado en el cuarto individual y no en toda la operación.

Y ahí está lo que no cuadra: si el hotel baja el precio de la sencilla para atraer más gente, uno esperaría que el ingreso total se sostuviera, pero no pasa. El reporte del Dane muestra que el ingreso igual cae, así que la rebaja en la sencilla no alcanza a compensar lo que se deja de facturar, y eso sugiere que el problema no se arregla solo tocando la tarifa del cuarto individual.

Ahora, el otro lado de la moneda es la nómina, porque el personal ocupado en la capital cayó 7,3%, una baja del mismo tamaño que la de la Región Costa Caribe (-7,3%) y más fuerte que la de Cartagena (-4,1%). Para quien opera un hotel eso se traduce en menos gente para cubrir turnos y servicios, y es la señal más visible de que el establecimiento está ajustando su operación al nuevo nivel de demanda, aunque el boletín no diga si ese ajuste fue una decisión deliberada o la consecuencia de la caída.

Qué significa esto para quien opera en Bogotá

Para las agencias que mueven viajero corporativo, la caída de tarifas de sencilla abre espacio para negociar, aunque el boletín no dice si los hoteles están dispuestos a hacerlo.

Para los hoteles urbanos, la cosa es más incómoda, ya que toca sostener precio y ajustar operación al mismo tiempo.

La capital no está en crisis terminal, porque sigue siendo la plaza fuerte del corporativo y su ocupación está por encima del promedio país (49,2%), pero el dato de agosto confirma que ya no es la ciudad que crecía sin esfuerzo.

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