Brasil llega con toda y todos celebran el 18%, pero el argentino se queda nueve noches y suelta menos por día que el que se queda ocho. Hay un detalle que las agencias deberían estar mirando con lupa.
Piense en el taxista que espera en El Dorado. Ve bajar a un argentino con maletas para nueve días y a un brasileño con equipaje para ocho, y de entrada asume que el argentino va a dejar más plata. Ojo con eso, porque la cuenta no da. El estudio The Latin American Experiences Traveler, elaborado por Arival, Phocuswright y Civitatis, muestra que el argentino gasta USD 1.512 por viaje, unos USD 168 por día, mientras el brasileño pone USD 2.699, casi USD 337 diarios. Dicho en plata blanca: la estadía larga no es la que más deja.
Los datos de Migración Colombia, recogidos en el comunicado de prensa que ANATO divulgó esta semana, reportan 545.152 visitantes de México, Brasil y Argentina entre enero y agosto de 2026, cerca de 47 mil más que en 2025. Brasil creció 18%, México 7,1% y Argentina 3,6%, pero al cruzar visitantes con gasto promedio, México aporta unos USD 697 millones, Brasil USD 429 millones y Argentina apenas USD 150 millones. La vuelta está en que el volumen no siempre es proporcional al billete.
“Conocer mejor al viajero latinoamericano es fundamental para continuar fortaleciendo la llegada de visitantes de nuestra región. Son mercados que vienen creciendo hacia Colombia y cuyos viajeros buscan combinar los principales atractivos con gastronomía, cultura, naturaleza y otras experiencias. Allí las Agencias de Viajes tienen una gran oportunidad para integrar la oferta de nuestros destinos y transformarla en productos que respondan a esas expectativas”, dice ANATO en ese mismo comunicado, que recoge los hallazgos del estudio de Arival, Phocuswright y Civitatis.
El negocio no está en cuántos llegan, sino en cuánto consume cada uno
El estudio de Arival, Phocuswright y Civitatis también muestra que el 96% de los viajeros de ocio de estos tres países visita atracciones, el 87% hace tours y el 77% participa en actividades, así que hay espacio para vender experiencias y no solo camas.
Casi la mitad viaja con niños y busca descanso y tiempo en familia, lo que abre la puerta a paquetes que combinen naturaleza, cultura y gastronomía. Confieso que ese dato me hizo levantar la ceja, porque el viajero familiar suele gastar más, y sin embargo Argentina es el que menos deja por día.
Si se lograra subir el gasto diario argentino al nivel brasileño, la cifra agregada de estos tres mercados crecería sin traer un solo visitante adicional, porque cada noche extra gastando como brasileño son USD 169 más por día.
Multiplicado por los 99.300 argentinos que llegaron entre enero y agosto según Migración Colombia, el cuento cambia bastante. Ahí está la jugada que las agencias tienen en su cancha: no traer más gente, sino que la que ya viene deje más plata mientras está acá.




