El lounge ya no alcanza: Priority Pass apuesta USD672 millones por todo lo que pasa antes de subir al avión

Priority Pass entra en una nueva etapa con £500 millones de inversión de Collinson Group para ampliar salas, tecnología, IA, fast track y servicios alrededor del viajero.

¿Y si la sala VIP fuera apenas la puerta de entrada? Esa parece ser la nueva jugada de Priority Pass, que ya superó las 1.900 salas y experiencias en 865 aeropuertos de 143 países, con más de seis millones de visitas mensuales.

Ahora quiere convertir ese volumen en algo más apetecible: una relación con el viajero antes, durante y después de pasar por el aeropuerto. Su nueva app Priority Pass+ combina biometría, tarjeta guardada y gestión de membresías, mientras la IA y la geolocalización apuntan a recomendar salas y experiencias según cada viaje.

Y aquí la cosa se pone buena, pues el fast track, disponible hoy en 28 aeropuertos, apunta a superar los 170 carriles reservables en más de 150 terminales y 130 aeropuertos durante los próximos 12 meses. También entran en la colada los estacionamiento, el almacenamiento de equipaje y una experiencia privada de mayor nivel.

La apuesta ocurre mientras ACI proyecta que el tráfico aéreo mundial podría acercarse a 19.000 millones de viajes anuales en 2045. En ese escenario, la pelea también será por algo que parece pequeño, pero vale plata: los minutos del viajero.

Ahí está el lo bueno: Priority Pass está dejando de pensar en el lounge como producto final para convertirlo en un hub alrededor del viajero. Dicho en plata blanca, la sala sigue siendo la entrada; el negocio grande puede estar en todo lo que pasa antes de que uno se siente a tomar el café.

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