La jugada de Ávoris con Atrápalo apunta al negocio que viene después del vuelo

Si un viajero entra a una plataforma para comprar un vuelo y termina reservando también una actividad, una entrada o una experiencia, ahí hay un negocio que las agencias tradicionales no siempre han podido capturar completo. La adquisición de Atrápalo por Ávoris resulta interesante precisamente por eso: más que sumar una marca digital, pone dentro del mismo grupo una relación distinta con el consumidor y con el gasto que ocurre antes, durante y después del viaje.

Aunque la compra de Atrápalo por Ávoris puede parecer otra operación de consolidación turística, hay algo más interesante detrás: el grupo español está sumando una plataforma que conoce desde hace más de dos décadas cómo compra viajes y ocio el consumidor digital. La operación, cerrada tras la autorización de la CNMC, le entrega el 100% de Atrápalo y amplía un negocio B2C digital en el que ya estaban Muchoviaje y TuBillete.com.

La diferencia está en lo que el viajero compra después del vuelo. Atrápalo aporta experiencia en viajes, ocio, entradas y actividades, mientras Ávoris ya había reforzado ese terreno con Welcometickets, de modo que la combinación puede permitirle capturar una parte mayor del gasto que ocurre alrededor del viaje.

El valor también está en Latinoamérica

Aunque la operación se firma en España, Atrápalo tiene presencia en Argentina, Chile, Colombia y Perú, cuatro mercados que le dan a Ávoris una plataforma para acelerar su expansión digital sin tener que construir desde cero esa relación con el consumidor.

Para el negocio, esa presencia importa porque permite combinar distribución, inventario, tecnología y conocimiento del cliente en distintos mercados. Si esa información termina utilizándose para ofrecer productos más personalizados, el grupo podría pasar de vender componentes aislados del viaje a conectar buena parte de la experiencia desde una misma relación digital.

Ahora viene la parte complicada

El verdadero desafío empieza después de la firma, porque integrar tecnología, equipos, inventarios y clientes sin destruir el valor de las marcas requiere bastante más que sumar activos. Juan Carlos González, director general de Ávoris, dijo que la integración buscará respetar la identidad de Atrápalo y aprovechar las capacidades de ambas organizaciones.

Vicente Fenollar, presidente ejecutivo de Ávoris, puso el foco en tecnología, datos y personalización como elementos determinantes para mejorar la experiencia del viajero. Y ahí aparece una de las claves de la operación: mientras la inteligencia artificial cambia la manera de buscar y comprar viajes, tener más información sobre el consumidor puede ser tan importante como tener más producto.

Por eso, la compra de Atrápalo termina siendo menos interesante por la suma de una marca al portafolio que por lo que puede permitirle a Ávoris capturar: una porción mayor del dinero que el viajero gasta antes, durante y después de viajar.

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