Puerto Rico impulsa una nueva estrategia: repartir el turismo por toda la isla

Con más vuelos desde Colombia y nuevos desarrollos hoteleros, Puerto Rico impulsa una estrategia para que los viajeros exploren pueblos, montañas y rutas gastronómicas en toda la isla.

A Puerto Rico muchos llegan con una idea bastante clara del viaje, pero basta salir un poco de San Juan para que la isla empiece a mostrar otra cara: pueblos con historia, cocinas locales, paisajes de montaña y experiencias que no suelen aparecer en los folletos turísticos. Ese movimiento del visitante —de la ciudad hacia el resto de la isla— es justamente lo que hoy está impulsando el destino. Entrevista exclusiva de Nicole Olmeda para TravelFutura.

Durante años, la imagen internacional de Puerto Rico fue bastante clara: Caribe, música, fiesta y arena blanca. Ese era el pack completo; sin embargo, el mercado turístico—especialmente el latinoamericano— ha empezado a moverse hacia otro tipo de experiencias, y Puerto Rico se está adaptando.

“Las personas se imaginan a Puerto Rico como un destino de salsa, música y playa”, cuenta Nicole Olmeda, media relations manager de Discover Puerto Rico. “Y es así pero además de eso estamos promoviendo experiencias inmersivas, donde el viajero pueda aprender de historia, gastronomía, de café, tabaco o ron”.

Es un cambio de va de la mano con lo que hoy están buscando los viajeros, ya que según estudios citados por el propio destino, el 42% de los colombianos prioriza la cultura y la historia al elegir dónde viajar, mientras que el 59% muestra interés por experiencias gastronómicas. Dicho de otro modo: el Caribe de hamaca, playa y coctel sigue existiendo, pero ya no es lo único que busca la gente; buscan que el viaje vaya más allá del mar y del hotel.

Los números detrás del creciente romance con Colombia

La relación turística entre Colombia y Puerto Rico también viene creciendo: en 2025, Puerto Rico se convirtió en el destino no tradicional más visitado por los colombianos, con un aumento cercano al 80% en llegada de viajeros entre enero y octubre, según datos de la Encuesta Trimestral de ANATO.  El repunte se da en un contexto en el que 4,7 millones de colombianos viajaron al exterior en ese mismo periodo, reflejando el dinamismo del turismo emisivo del país.

Parte de ese crecimiento está ligado a la conectividad aérea: actualmente existen hasta 14 vuelos directos semanales entre Colombia y San Juan, con salidas desde Bogotá y Medellín operadas por Avianca en aviones Airbus A320. A esa oferta se suman itinerarios con escala de aerolíneas tales como Copa Airlines, American Airlines y JetBlue, que amplían las opciones de conexión entre ambos mercados.

“Este año fue el que rompió el récord y convirtió a Colombia en el mercado número uno para Puerto Rico en Latinoamérica”, reveló Olmeda. “La conectividad ha sido clave, pero también el trabajo que llevamos años haciendo con la industria de viajes en Colombia”.

La estrategia: mover al turista por toda la isla

El otro frente en el que está trabajando Puerto Rico tiene que ver con cómo se distribuyen los visitantes: Puerto Rico tiene 78 municipios, pero durante años buena parte del turismo se concentró en San Juan. Ahora la promoción busca que los viajeros recorran más regiones de la isla.

“San Juan es una joya con más de 500 años de historia”, explica Olmeda. “Por eso, también estamos promoviendo que el viajero explore otras regiones: el suroeste, el área montañosa, el este o ciudades como Ponce”. La razón es bastante práctica: cuando los visitantes se mueven por más lugares, el impacto económico se reparte mejor entre distintas regiones del destino. Además, se evita la presión turística que ya enfrentan varios puntos del Caribe.

Un ejemplo de ese recorrido se puede armar en la costa sur. La mañana puede arrancar en Santa Isabel, donde operadores locales organizan salidas en lancha para ver tiburones nodriza en su hábitat natural. Luego el camino sigue hacia Ponce, una de las ciudades con más carácter histórico de Puerto Rico: caminar por el centro, pasar por el icónico Parque de Bombas o subir al Castillo Serrallés para ver la ciudad desde arriba.

Y como buen plan boricua, el cierre suele ser en la mesa: desde restaurantes locales como El Negocio de Panchi, Panorama 180 o Níspero Asador, donde el viaje termina entre parrilla, mariscos y cocteles mirando al Caribe.

Puerto Rico cuenta hoy con alrededor de 15.000 habitaciones y está sumando nueva oferta hotelera en distintos puntos de la isla. Uno de los focos está en el Distrito de Convenciones de San Juan, donde se construye un hotel dual de las marcas Hampton by Hilton y Homewood Suites que añadirá 257 habitaciones al inventario.

En esa misma zona también avanza One Distrito, un proyecto que incluirá un hotel operado bajo la marca Apartments by Marriott Bonvoy con más de 100 unidades tipo apartahotel.

Experiencias que no aparecen en la foto típica del Caribe

El cambio también pasa por el tipo de experiencias que se promueven. Puerto Rico concentra tres de las cinco bahías bioluminiscentes del planeta —un fenómeno natural donde el agua literalmente brilla en la oscuridad— y alberga El Yunque National Forest, el único bosque tropical lluvioso dentro del sistema de bosques nacionales de Estados Unidos, con más de cien kilómetros cuadrados de selva protegida.

Para Nicole Olmeda, la idea es que el visitante no se limite a una sola zona, sino que recorra la isla completa: “Queremos que el visitante explore más allá de San Juan, que vaya a la montaña, al sur, al oeste, que descubra toda la isla”.

Eso incluye paradas en rutas culinarias como la Ruta del Lechón, en el municipio de Cayey, donde decenas de lechoneras sirven cerdo asado a fuego lento, o la Ruta Gastronómica de la Costa de Guayama, una franja de restaurantes frente al mar especializados en pescados, mariscos y frituras.

A eso se suman fincas cafeteras en la zona montañosa, clases de bomba —uno de los ritmos tradicionales de la isla— o experiencias agrícolas donde el visitante cocina con productos recién cosechados. Son planes que cambian la película de lo que uno creería que es un viaje al Caribe.

El Caribe que intenta no saturarse

En un momento en el que varios destinos turísticos del mundo están lidiando con el problema del overtourism, Puerto Rico intenta manejar su crecimiento con más cuidado al promover experiencias distintas, mover visitantes por diferentes regiones y fortalecer segmentos como naturaleza, gastronomía o cultura. La idea es seguir creciendo sin concentrar toda la presión turística en los mismos lugares.

La puerta de entrada suele ser la misma de siempre, pero una vez el viajero aterriza, la idea es otra: que empiece a moverse, a probar cosas distintas, a sumar kilómetros dentro de la isla; si eso ocurre, el viaje deja de ser una parada rápida y se convierte en algo bastante más interesante.

“Son de esas cosas que hacen que el viaje se alargue sin darte cuenta: un pueblo más, otra comida, otra historia”, finaliza Olmeda. “Siempre decimos lo mismo a los viajeros: empiecen por San Juan, pero no se queden ahí. Salgan a la isla, prueben la comida de los pueblos, escuchen la música, hablen con la gente, ahí es donde Puerto Rico realmente cobra vida”.

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